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Inflamación por estrés: cuando el problema no está en la comida

  • Foto del escritor: Fabiola Pérez Olalde
    Fabiola Pérez Olalde
  • hace 3 días
  • 3 min de lectura


¿Qué relación existe entre el estrés y la inflamación?

Hoy quiero hablarte de algo que muchas veces pasamos por alto, porque estamos acostumbradas a pensar que todo lo que sentimos en el cuerpo viene únicamente de lo que comemos, y aunque la alimentación es importante, no es lo único que influye en cómo te sientes.


Hay una inflamación que no viene del azúcar, ni del gluten, ni de los ultraprocesados, viene de algo mucho más silencioso, más constante y más normalizado… el estrés emocional.

Sí, así como lo lees.


Puedes estar comiendo bien, tomando agua, cuidándote, incluso haciendo ejercicio, y aun así sentirte inflamada, cansada, con el abdomen pesado, con la mente nublada, con cambios de humor, y no entiendes por qué si “lo estás haciendo todo bien”.

Pero la realidad es que no todo pasa por la comida.


Tu cuerpo no solo reacciona a lo que comes, reacciona a lo que piensas, a lo que sientes, a lo que cargas, a lo que callas. Cada vez que estás en alerta, preocupada, ansiosa, exigiéndote demasiado, tu cuerpo entra en un estado de tensión constante, y ese estado sostenido genera inflamación.

No es una inflamación que ves en un plato, es una inflamación que se construye poco a poco desde adentro.


Y aquí es donde muchas mujeres se frustran, porque buscan la dieta perfecta, el suplemento correcto, eliminan alimentos, hacen cambios, pero no trabajan la raíz, que muchas veces es emocional.

Viven en piloto automático, resolviendo, pensando en todo, anticipando problemas, cargando responsabilidades, sin darse espacios reales para bajar, para respirar, para soltar.

Y el cuerpo lo resiente.



Si te interesa profundizar en la conexión entre emociones y bienestar, te invito a escuchar el podcast "Sé Tú la Protagonista"
Podcast Sé Tú la Protagonista.

Por eso es importante que empieces a ver tu salud de forma más completa, no solo desde lo físico, sino también desde lo emocional.

En uno de los episodios de mi podcast Sé Tú la Protagonista hablo precisamente sobre cómo muchas veces buscamos respuestas únicamente en la alimentación, cuando el verdadero origen del malestar puede estar en el estrés, la sobrecarga emocional o la desconexión con nosotras mismas.


Te quiero dejar algunas cosas prácticas que puedes empezar a hacer, porque esto no se trata solo de entenderlo, sino de aplicarlo en tu día a día.


Primero, observa tu nivel de estrés real, no el que dices, sino el que vives, porque muchas veces decimos “estoy bien” mientras nuestro cuerpo está completamente en alerta.

Segundo, empieza a crear pequeños momentos de pausa durante el día, no tienen que ser largos, pueden ser dos o tres minutos donde te detienes, respiras profundo y te desconectas del ruido externo.

Tercero, revisa tu diálogo interno, porque la forma en la que te hablas también influye en tu estado físico, si estás constantemente en exigencia, crítica o presión, tu cuerpo lo interpreta como amenaza.

Cuarto, cuida lo que consumes emocionalmente, no solo lo que comes, también lo que ves, lo que escuchas, las conversaciones que tienes, todo eso impacta tu sistema nervioso.


Y algo muy importante, deja de pensar que todo se soluciona solo con comida o suplementos, porque sí ayudan, pero no sustituyen el equilibrio emocional.

Tu cuerpo no está en tu contra, tu cuerpo está reaccionando a cómo estás viviendo.

Cuando entiendes eso, dejas de pelear con él y empiezas a escucharlo.


Así que si te has sentido inflamada sin razón, cansada sin explicación, o desconectada a pesar de estar “haciendo todo bien”, tal vez no es lo que estás comiendo…tal vez es lo que estás sosteniendo.

Y eso, cuando lo empiezas a trabajar, cambia todo.


¿Quieres profundizar en este tema?

Si este artículo resonó contigo, te invito a seguir explorando la conexión entre bienestar físico y emocional a través de mis recursos: Ebook Aquí y Ahora: una guía para reconectar contigo misma y vivir con mayor presencia.
Podcast Sé Tú la Protagonista: conversaciones y reflexiones para ayudarte a construir una vida más consciente, plena y alineada con quien eres.

Preguntas frecuentes


¿El estrés puede causar inflamación?

Sí. El estrés prolongado puede activar respuestas inflamatorias en el organismo debido al aumento sostenido del cortisol y otros mediadores del estrés.


¿Por qué me siento inflamada aunque coma saludable?

La alimentación es solo uno de los factores. El estrés, la falta de sueño y el agotamiento emocional también pueden influir.


¿Cómo saber si mi inflamación está relacionada con el estrés?

Si presentas inflamación acompañada de ansiedad, insomnio, agotamiento o sobrecarga emocional, podría existir una relación entre ambos factores.



 
 
 

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