top of page

Ya no necesito tenerlo todo claro para avanzar

  • Foto del escritor: Fabiola Pérez Olalde
    Fabiola Pérez Olalde
  • hace 4 días
  • 2 Min. de lectura

Durante mucho tiempo creí que no podía moverme si no tenía certeza. Sentía que, si no lo tenía todo planificado, estructurado y claro, entonces no debía dar ningún paso.


Me quedaba congelada en el pensamiento, dándole vueltas a todo, buscando garantías antes de avanzar, y mientras tanto, la vida pasaba.

Yo estaba viva, sí, pero no presente. No caminaba, solo esperaba a “saber qué hacer”.



Hoy estoy en otro lugar. No porque tenga todo claro, sino porque entendí que no necesito tenerlo todo claro para avanzar.

Ahora me muevo con preguntas abiertas. Con pausas, con días en los que no entiendo nada, pero camino igual.

Aprendí que esperar a tener claridad perfecta muchas veces es una forma sutil de autoabandono.


Una trampa disfrazada de prudencia. Porque la verdad es que, muchas veces, la claridad

no llega antes de tomar decisiones, sino después.

Y si te quedas esperando a sentirte lista al 100%, puede que no empieces nunca.


Hoy avanzo desde otro lugar, desde lo que siento en el cuerpo, desde lo que me da paz.

Desde lo que me susurra el alma, aunque la mente aún no lo entienda.

No se trata de actuar por impulso ni desde el caos, se trata de reconocer que hay momentos

en los que la acción también es medicina.

Y que avanzar sin tenerlo todo resuelto no te hace irresponsable, te hace humana.


A veces solo necesitas dar un paso, no diez.

No el plan entero, solo uno.

Uno que te acerque a ti.

Uno que te saque del bucle mental en el que llevas días, semanas o incluso años.


Hoy, si me preguntas que voy a hacer con mi vida entera, no lo sé.

Pero sí sé cómo quiero sentirme mañana. Y con eso, me basta.

Porque avanzar no es llegar, es elegirte en el proceso.


Es moverte aunque tengas dudas, con el corazón dispuesto y el alma presente.

Es decirte: no tengo todo claro, pero sé que este paso es para mí.


Y con eso, es suficiente. Recuerda que somos humanas, y tenemos derecho a equivocarnos

y aprender de nuestras equivocaciones, y recuerda también que somos las protagonistas de

nuestras vidas.


 
 
 

Comentarios


bottom of page