La caída también es parte del camino
- Fabiola Pérez Olalde
- hace 5 días
- 2 Min. de lectura

Hay una parte del proceso que casi nadie muestra. Esa parte
incómoda, silenciosa, en la que te sientes perdida, rota,
confundida. La parte donde no hay respuestas claras, ni frases
motivadoras que sirvan. La parte en la que, simplemente, caes.
Y aunque duela, la caída también es parte del camino.
propósito. Una imagen que era real, pero también exigente. Me
exigía estar bien, estar para los demás, estar presente, incluso
cuando por dentro ya no estaba realmente ahí. Me movía desde el deber, desde la estructura, desde el “tengo que”, hasta que un día mi alma me dijo basta.
No fue un grito. Fue un susurro cansado, suave, pero firme. Un cansancio profundo que no se curaba durmiendo más, ni tomando unos días de descanso. Era un agotamiento del alma. Y ahí fue cuando me caí.
No fue una caída pública, ni física. Fue interna. Pero fue real. Y por primera vez, no intenté levantarme rápido. No busqué la solución inmediata. No traté de demostrar que estaba bien. Me rendí. Me solté. Me permití estar abajo.
Lo que antes habría llamado un “fracaso”, hoy lo veo con otros ojos. Porque esa caída fue mi inicio. Fue en ese lugar oscuro, silencioso y vulnerable donde comencé a verme de verdad. Sin etiquetas. Sin logros. Sin público. Solo yo.
Y lo que vi no fue debilidad, fue humanidad. Caer no me quitó valor. Me devolvió la perspectiva. Comprendí que no tenía que demostrar fuerza todo el tiempo, que no necesitaba estar entera para ser valiosa.

Que no soy menos por tocar fondo. De hecho, fue desde ahí que empecé a
reconstruirme con más honestidad. Incluso las protagonistas se caen. Incluso las mujeres que guían, que inspiran, que ayudan a otras. Incluso quienes han escrito libros o sostenido espacios para muchas personas. Caer no significa dejar de ser quien eres. Significa atreverte a evolucionar.
Ser protagonista de tu vida no es evitar la caída. Es tener el coraje de levantarte diferente. No más fuerte, más consciente. Si hoy te sientes en el suelo emocional, quiero decirte esto: no estás sola. No necesitas respuestas inmediatas. No tienes que demostrar nada. Caer no es retroceder. Es una forma de volver.
Y si estás ahí ahora, abajo, sin saber por dónde empezar, quiero invitarte a escuchar un episodio especial del podcast donde comparto mi historia desde ese lugar, sin filtros ni soluciones mágicas. Solo verdad.
Gracias por estar aquí, por leer, por sentir.
Gracias por caer con dignidad y levantarte con más alma.
Con amor,
Fabiola Pérez Olalde

_edited_edited_edited.jpg)


Comentarios